El 25 de julio de 2019 será recordado como el día que el Tour de Francia se vistió de amarillo, azul y rojo. Con un Nairo Quintana intratable en la montaña para quedarse con la victoria en la etapa 18 y un Egan Bernal silencioso pero letal, para atacar en la clasificación general y treparse al segundo lugar de la tabla, a 1’30” de Julian Alaphilippe.
La demoninada ‘etapa reina’ de la prueba presentaba cuatro premios de montaña, dos de ellos fuera de categoría. Quintana se atrevió a conformar la fuga junto a 33 corredores más, mostrándose sólido para afrontar los puerto.
caracol.com.co