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La danza de los millones en el negocio del vallenato en Colombia

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Este género no solo es uno de los más populares del país, sino el que mueve las cifras más grandes, pues con las menores ventas de discos, ahora el negocio son los espectáculos y allí esta música es ‘la reina’.

“Oye bonita cuando me estás mirando yo siento que mi vida cubre todo tu cuerpo…” Esta frase no es solo el comienzo de una popular canción, sino que forma parte del repertorio de Diomedes Díaz, quien después de muerto factura entre $60 millones y $70 millones trimestrales tan solo por derechos de autor.

Pese a su polémica vida, es innegable que Díaz fue un ícono de la industria musical colombiana y no solo por representar un género que desde 2015 fue reconocido por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, sino por su éxito en ventas, pues su fiel fanaticada le permitía darse el lujo de vender 2 millones de copias de sus discos.

Obviamente hacia el final de su carrera ya no vendía tanto, pues la piratería les dañó el negocio de venta de discos a Díaz y a todos los cantantes que ahora han encontrado otras fuentes de ingresos en las descargas digitales, así como en las reproducciones en aplicaciones como Spotify o Deezer, al tiempo que han fortalecido su principal ‘caja registradora’ que son las presentaciones en vivo, donde se mueven todos los géneros musicales, pero en donde los vallenatos, al menos en Colombia, llevan la delantera.

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“No hay feria en el país en la que no se presente un conjunto vallenato. Todo el año hay shows públicos y privados y cada vez hay más presentaciones fuera de Colombia”, explica Nelson Peláez, manager de Pipe Peláez, quien además tiene una nómina permanente de 24 personas.

El costo de cada presentación vallenata depende de lo popular que sea el cantante y del aforo, pero puede ir de $5 millones a $200 millones, y muchos tocan jueves, viernes y sábados y en diciembre prácticamente todo el mes. Es decir, que un cantante que cobre $50 millones por presentación puede facturar $600 millones mensuales.

Aunque los cantantes de la llamada música urbana (reguetón) son muy exitosos y reinan en el mundo de las descargas digitales impulsados por los milenials, que son sus principales seguidores, en el mundo de los shows es a los vallenatos a quienes les va mejor. Sus fanáticos son personas de mayor edad, que no hacen tantas descargas pero que tiene más recursos para pagar por asistir a las presentaciones.

No en vano entre los cantantes aficionados es cada vez mayor la oferta de conjuntos vallenatos, que junto con mariachis y tríos animan todo tipo de celebraciones en el país.

Así como en Bogotá sobre la avenida Caracas con calle 53 se pueden conseguir mariachis las 24 horas del día para dar serenatas, en Barranquilla ocurre lo mismo en el Parque de los Músicos, pero con vallenatos y ni qué decir de Valledupar, cuna de este género y que alcanzó a tener 30 estudios musicales dedicados a grabar estas canciones.

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No es moda

Rafael Manjarrez, compositor y miembro de la junta directiva de Sayco, no duda en asegurar que el vallenato sigue siendo el género más vendido en el país, incluso por encima de la llamada música popular y pese a la creciente moda de la música urbana.

“Lo que sucede es que el vallenato lleva años en las emisoras, mientras que el reguetón y la champeta van y vienen, por eso este es un género más estable en materia de ingresos y los clásicos no paran de escucharse”, explica, y agrega que, de acuerdo con las cifras de Sayco, los tres vallenatos que más regalías producen por derechos de autor son Oye Bonita, Simulación y La Reina, todos interpretados por Diomedes Díaz.

El vallenato también ha sido clave para las disqueras nacionales, en particular para Codiscos. Felipe López, vicepresidente de ventas y promoción de la empresa, dice que este género sigue siendo su mayor fuente de ingresos. Codiscos fue fundada en 1950 y desde 1960 trabaja con el vallenato. Comenzaron con artistas como Aniceto Molina y Alfredo Gutiérrez, pasaron por el Binomio de Oro y ahora trabajan con los vallenatos de la nueva generación, que cantan para el público más joven.

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Codiscos y Sony Music son las disqueras fuertes en vallenato, pero también ha entrado un actor nuevo: el Grupo Éxito. Desde 2009 comenzó alianzas musicales con artistas como Carlos Vives, Shakira, Fonseca, Juanes y ahora con Silvestre Dangond. De su álbum Gente Valiente, que se vende desde hace menos de tres meses, ya se han vendido 50.000 CD, cumpliendo la meta proyectada.

Bajo los estándares actuales, un disco de oro lo gana quien venda 10.000 copias, uno de platino el que llegue a 20.000 y diamante cuando son más de 100.000.

La apuesta del Éxito es vender discos económicos, lo que les sirve para fidelizar clientes y de paso ayuda a combatir la piratería. Martín Nova, vicepresidente de mercadeo del Grupo, explica que eligieron a Silvestre porque es el artista vallenato número uno y además cuenta con proyección internacional.

Fuera de las fronteras

Aunque los puristas del vallenato no consideran que la música de Carlos Vives deba ser incluida dentro del género, otros sí le atribuyen la internacionalización de esta música, que hoy tiene entre sus mejores plazas externas a Venezuela (con todo y su dura crisis económica) y a Estados Unidos.

dinero.com

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